Un joven encuentra un diario en la calle de un pueblo al que se acaba de mudar, dónde la poca gente que hay es muy extraña y guarda muchos secretos.
Al abrirlo, un espíritu sale de él, su protector.
Con este diario obtuvo su poder: invocar a los muertos.
La gente del pueblo siente que algo va mal.
El aire vuela alocadamente, la llama de las velas viene y va y los muertos reclaman venganza.